La rehabilitación con implantes exige un volumen óseo adecuado para garantizar estética y funcionalidad. Tras una extracción, la pérdida ósea horizontal es significativa, pudiendo alcanzar hasta un 60% en tres años. Para revertir esta deficiencia, se emplean técnicas de aumento horizontal como la ROG, injertos en bloque o división de cresta. El propósito de este trabajo es analizar estas alternativas para optimizar la toma de decisiones clínicas.
Se realizó una revisión narrativa de literatura publicada entre 2012 y 2024 en bases de datos como PubMed y SciELO. De un total de 615 hallazgos, se seleccionaron 49 artículos principales y 39 complementarios. Se dio prioridad a revisiones sistemáticas y ensayos clínicos aleatorios para asegurar la calidad de la evidencia.
No existe un protocolo único debido a la heterogeneidad de materiales y estudios. Se debate el uso de membranas, donde las no reabsorbibles son eficaces pero presentan más riesgos de exposición. Respecto a los tiempos, la técnica en dos tiempos es más segura en defectos severos o sin estabilidad primaria, mientras que la un tiempo (colocación inmediata) se prefiere si hay soporte óseo suficiente para agilizar el tratamiento.
El aumento óseo es un reto clínico donde ninguna técnica ha demostrado ser superior de forma concluyente. Los resultados de supervivencia del implante son similares entre las distintas modalidades. La elección final debe personalizarse según la morfología del defecto, las necesidades del paciente y la experiencia del cirujano. (Generado por IA)
Tutor o tutores
Martín Sanguinetti
Institución
Universidad de la República. Facultad de Odontología. Escuela de Graduados