Resumen
Describimos las lesiones precancerosas del labio, principalmente la leucoplasia, y la importancia del estudio histopatológico para diferenciar la forma simple de la compleja. Esta última forma es prácticamente indiferenciable del punto de vista microscópico del llamado carcinoma in situ. La leucoplasia compleja, como también las queilosis actínicas y seniles en las que aparecen alteraciones que hagan sospechar la posibilidad de una transformación maligna, tienen como tratamiento de elección la cirugía, dando la vermellectomía muy buenos resultados. El cáncer de labio en la etapa T1 es de diagnóstico frecuente. El tratamiento radiante y la cirugía dan porcentajes iguales de curación. Preferimos la cirugía puesto que es una técnica poco agresiva; en caso de recibida permite una nueva intervención quirúrgica con buenas condiciones de los tejidos o un tratamiento radiante. Cuando las circunstancias clínicas lo requieren se puede resecar el tumor combinado con una vermellectomía del resto del labio. (AU)