Resumen
El autor destaca las propiedades de la penicilina, basándose en los resultados de otras investigaciones. Deduce la existencia de tres hechos fundamentales en cuanto a la acción de la ampicilina: primero, que ella posee capacidad accional sobre las bacterias de pulpas necrosadas, gangrenosas o putrefactas; segundo, que el medio en el cual actúa, en este caso particular conductos con pulpas muertas, no le inhibe ni disminuye en su actividad; tercero, que tiene atoxicidad tisular. Fundamenta el uso de la ampicilana en el tratamiento de los conductos radiculares infectados. Finalmente presenta algunos casos en los que se utilizó la ampicilina para tratar los conductos radiculares infectados, describiendo el procedimiento seguido, y realizando algunos consideraciones en cuanto a la utilización conjunta de ampicilina sulfopiridina